Primo segunda parte
Javier
Hola soy Javier, esta es la segunda parte de mi relato. Bueno continuo. Ya se lo había amado a mi primo no se cuantas veces, cada que teníamos oportunidad yo estaba de rodillas frente a él y mamandole y tomándome toda la leche que me daba. Hasta ese momento no me había cogido porque nunca teníamos la privacidad suficiente. Siempre fue en su habi8de noche o en cualquier sitio lejos de la gente pero no se podía. Hasta que llegó el día. Yo vivía en la ciudad, era hijo único y casi siempre estaba solo en casa porque mis padres trabajaban todo el día. Mi primo tuvo que ir a la ciudad a hacer tramites de estudio o trabajo no recuerdo. Siempre hablábamos de como sería la primera vez. Después de hacer sus trámites lo invite a mi casa con toda la intención de gozarmelo todo y así fue, llego a eso de medio día. Tiempo suficiente porque mis padres llegaba en la noche. Yo ya estaba preparado, totalmente depilado, limpio y vestido de nena con unos short muy cortos y una franelilla ajustada para cuando llegara el. Al entrar en la casa no pude resistirme y lo abrace como loco. Hasta lo bese. El me correspondio, nos besamos un rato. Se aseo a petición mía y apenas salió del baño comenzó la acción. Salió desnudo secándose el pelo. Yo lo esperaba en la sala con condones y lubricante ya preparado. Comenzamos a besarnos nuevamente estabamos ardiendo de la existacion. El durisimo como siempre. Lo lleve a mi cama, se recosto y yo encima besandolo. Fui bajando hasta su pecho lami sus tetilla ...
... de macho baje al abdomen y luego directo a su verga, no a aguantaba un segundo más y desesperado lo metí en mi boca, lo la mía y saboreaba, el me empujaba la cabeza y lo metía hasta la garganta, lami sus bolas peludas, alternaba entre las bolas y el tronco la cabeza. La sentía más grande de lo normal y se lo dije el sonrió y me pidió que siguiera y así lo hice. Me dijo que me quería cojer. Me puso boca abajo en la cama y de una veze quito todo. Al fin iba a suceder. El por su parte me dio el mejor beso negro de la vida, abrió mis nalgas y metió la lengua en mi culo, no se cuanto tiempo estuvo así pero ya no podía esperar más. Tome el lubricante y le unte una buena cantidad en la verga y yo otro poco en el culo. No hubo tiempo para los condones. Me dijo que me lo sentará yo para que no me doliera se acostó de nuevo y me subí sobre el. Rozaba la cabeza de la entrada de mi culo y me lo fui metiendo poco a poco. Bajando lentamente hasta que llego al fondo, que sensación más rica sentir una vara de carne caliente invadiendote Las entrañas. Al principio fue lento para acostumbrarme. No niego que me dolía y ardía un poco pero la sensación de tenerlo dentro era mucho mejor. El veía desde abajo mi cara de sufrimiento y placer. Me decía que estaba muy apretado. La exitacion estaba a mil, comencé a subir y bajar lentamente con mis manos en su pecho gimiendo quejándome de dolor y placer nos besamos más, me apretaba las nalgas el comenzó también a moverse ya que yo estaba amoldado a su ...
... verga. Después de un tiempo cambiamos ahora yo estaba acostado y el de frente a mi. Me tenía de piernas abiertas follandome a pelo sintiendo toda su verga. Viéndole la cara y sabiendo que ya no sería un hombre sino su nena a quien follaria cada vez que el quisiera. Yo estaba entregado totalmente a él. Ya estando a puto de acabar me volteo y me piso en cuatro con mi culo abierto no se si sangrando. Más lubricante y para adentro otra vez esta vez me llego muy prufundo, grite intente salír levantarme pero no me dejo. Lo mejor, al contrario lo indio más se tumbo con todo su peso sobre mi, estaba atrapado no podia moverme. Me abrazo fuerte y me bombeaba duro. Gemi y llore, se me salieron las lágrimas de dolor sentía que me estaba volando pero no se detuvo hasta que me lleno con su leche. Varios espasmos a fondo. Empujando moviendo su cadera, bufando y gruñendo como un toro. Cuando se calmo se quedó sobre mi unos minutos más hasta que salió. Yo estaba exhausto, adolorido pero feliz. Feliz de que al fin habia hecho mi deseo realidad. La primera vez de varias. Ya más tranquilos nos levantamos, habían pasado horas. Hablamos un rato más, mientras lo besaba sentia como se me escurrida la leche saliendo de mi. Era mucha y tardo bastante en salir toda hasta que tuvo que irse a su pueblo. Yo estaba tan concentrado en mi placer anal que no acabe, Pero si tuve orgasmo me sentía bien y me hice dos o tres pajas pensando y reviviendo lo que había pasado esa tarde.
