Saboreando chocolate
Neo
Desde que acepte mis nuevos gustos me volví más liberal y arriesgado en buscar placer, las noches de calentura en soledad hacían que mi mente volará con todo lo que veía en redes, sin embargo tardaba días e incluso semanas en probar cosas nuevas.
Alguna de tantas noches de calentura apareció ante mi el vídeo de un chico haciendo una mamada a un gran chico negro, su verga era enorme, se podía ver el gusto y la dificultad de aquel chico por tenerla en su boca, me quedé atónito viendo aquella monstruosidad en mi pantalla y fue inevitable sentir el sabor en mi boca. Al terminar ese vídeo busque otro y otro y otro durante aquella madrugada, nunca había tenido esta sensación de querer algo tan grande en mi boca.
La calentura en aquel momento fue tanta que de inmediato pasé a buscar chicos así para chatear, era bastante tarde y muy pocos perfiles aparecían conectados, envié algunos mensajes con la intención de comprobar si aquel mito era realidad, pasó bastante tiempo y ninguno respondía, ya me estaba dando por vencido, cuando inesperadamente llegó una notificación, un chico respondió mi inocente "hola". Iniciamos una conversación casual y en pocos minutos como es habitual en estás aplicaciones pasamos al coqueteo, fui directo, quería ver si era verdad todo lo que había visto, él se rió de mí y luego envío una foto, vaya sorpresa que me dí, era la verga más grande y gruesa que había visto, fue sorprendente y continúe con la conversación.
Él alardeaba de su tamaño, ponía al ...
... lado objetos para que comparara su gigantesco miembro. Mi sorpresa era infinita y él lo disfrutaba, entre fotos y charla me preguntaba, ¿cabría en mi boca?, ¿Mi trasero soportaría todo eso?...la idea de probar aquel chocolate era fascinante, ni de loco me arriesgaría a tener ese monstruo a mis espaldas pero saborearlo por completo era excitante. Pasaron las horas y gracias a mi calentura planeamos vernos el fin de semana, en principio para conocernos y luego veríamos que surgía.
Llegada la hora nos encontramos en un bar, aquel chico era bastante grande y acuerpado, se notaba de muy buen físico, nos sentamos en aquel bar a tomar unas cervezas y platicar, pasaron unas horas y rápidamente coincidimos que debíamos ir directo a lo que buscábamos. Nos dirigimos a un motel cercano, al llegar no esperamos mucho para empezar a besarnos apasionadamente mientras nos desnudamos, él acariciaba mi cuerpo por completo de una manera bastante sensual y candente, yo estaba ansioso de ver su verga, pero la sensación al tocar su cuerpo era inexplicable.
Al bajar su pantalón fue impresionante ver su enorme verga, aún flácida pero de buen tamaño. No lo pude evitar y me arrodille ante aquel monumento. Empecé a acariciar su verga mientras nos dirigíamos a la cama, él se puso cómodo y yo a mi trabajo, tan solo la lamí fue fascinante, mi lengua no cubría en nada aquel tamaño y ya me empezaba a imaginar el trabajo que me vendría para meter todo eso en mi boca. La probé por completo, de arriba a abajo y ...
... sobre todo su glande, las venas resaltadas, el grosor y el tamaño me volvían loco. Abría mi boca lo más que podía intentando introducirla por completo pero mi garganta no cedía, entre mamadas, lamidas y succión poco a poco entraba más y él lo disfrutaba.
En cierto momento sentí como él me jaló, me dió unos besos y me puso encima suyo, mientras me besaba acariciaba mi cuerpo y toqueteaba mis nalgas, yo estaba totalmente excitado cediendo a sus encantos, lentamente fue metiendo sus dedos en mi trasero mientras yo gemia de placer yentre susurros me incitaba a dejarme penetrar, al principio me negaba por temor, pero poco a poco fui cediendo y terminé por aceptar. No tardó mucho para acomodar su verga en mi trasero y después de una buena lubricación fue metidndola lentamente, era excitante pero doloroso, sentía como mi trasero se dilataba a medida que su verga iba entrando, en poco tiempo y con una gran sonrisa me avisó que la tenía completa dentro mío, mi cara de sorpresa fue inevitable.
Pasaron unos minutos para que mi trasero se acostumbrara a aquel tamaño sin dolor y en aquel momento empezó lo mejor. Lentamente se empezaba a mover mientras yo gemia, su velocidad empezaba a aumentar con el pasar de los minutos y ...
... la resistencia de mi culo. En pocos minutos ya me tenía cabalgando aquella verga hermosa que me hacía gritar por la habitación. Sus movimientos, su verga dentro mío y la excitación del momento me hacía gemir a gritos mientras él también lo disfrutaba gimiendo y penetrandome sin piedad.
Aquellas fueron las mejores horas que pude pasar cogiendo, hicimos todas las posiciones, cogimos en toda la habitación, nuestros gritos retumbaban la habitación. En definitiva era la mejor experiencia que estaba teniendo. Después de una gran cogida y estando en cuatro mientras me cogía sentí como su hermosa verga se venía dentro mío a chorros calientes y satisfactorios. Los dos nos unimos en un gemido final para luego caer rendidos en la cama. Nos pusimos cómodos nuevamente para tomar un descanso, entre besos y caricias sentía como mi culo chorreaba su cálida leche.
Después de un buen descanso decidimos pasar allí la noche, aprovecharíamos el fin de semana para gozarlo juntos.
Debo confesar que mi culo quedó adolorido después de aquel fin de semana, pero la excitación de haber tenido esa gran verga dentro mío hizo que valiera la pena. Con el tiempo volvimos a tener más encuentros, no tan seguidos pues mi culo no soportaría tanto.
