El San Valentín para Silvia (Mis dos hermanas 6)
Dreaner
El San Valentín para Silvia (Mis dos hermanas 6)
Llegue a casa cierto día 14 febrero, recuerdo que era un día especialmente frio Acababa de dejar a mi novia en su casa y todavía en mi mente resonaban ecos de la tremenda follada que habíamos tenido.
Según subía las escaleras comencé a notar cierto aroma cierto aroma floral. Recordaba aquella fragancia era un perfume que mi madre se ponía en fechas especiales. Entiendo que esa noche saldría con mi padre a cenar por San Valentín.
Cuando estaba apunto de entrar en mi habitación, como si de un flash en la oscuridad se tratara vi como la puerta de la habitación de mis padres estaba abierta.
La curiosidad mala consejera en estos casos, me obligo ha acercarme para echar un vistazo poco a poco según me iba asomando.
Frente al espejo de cuerpo entero situado en un lateral de la habitación, se reflejaba aquel maravilloso cuerpo desnudo, Silvia pese haber tenido varios hijos su cuerpo parecía el de una modelo de ropa interior.
Viéndola allí mirarse en el espejo dándose crema me di cuenta que no era ajena a mis miradas furtivas, y que pese a que ya habíamos tenido un encuentro ambos sabíamos que aquello no debía repetirse.
Mi amigo el de abajo daba bandazos dentro de mis pantalones tratando de lamentarse. No podía seguir mirando me retire tratando de no hacer ruido, para luego tumbarme en la cama con un libro para tratar de desviar la atención.
Un poco mas tarde paso frente a mi habitación vestida y maquillada para ...
... salir. Estaba preciosa y el dulce aroma de su perfume había invadido toda la casa. El vestido negro de tirantes se ajustaba a su perfecto cuerpo como una segunda piel y el maquillaje resaltaba su natural belleza despertando mis deseos mas ocultos.
Una fugaz mirada de reojo acompañada de una sonrisa traviesa me recordaba aquello que no desviamos repetir otra vez.
….
Al cabo de un rato Cuando me dirigía a la calle para ir tomar algo con mis amigos. Vi a Silvia sentada en el salón observado su reloj Lotus que solo usaba en ocasiones especiales.
- ¿Que te pasa mama?
- No nada hijo, no te preocupes. -- Me dijo con lagrimas en los ojos.
No pude evitar sentirme preocupado por lo que le estaba pasando, así que me senté a su lado y cogiéndole las manos con delicadeza.
- ¿Que te pasa?
Silvia me miro entristecida, mientras se le corría el rimel por la cara, y balbuceado me dijo:
- Nada, Hijo que tu padre me ha vuelto a dejar plantada.
- ¡Bueno, tendrá que trabajar! -- Dije quitándole hierro.
- No hijo esta con amante de 20 años.
- ¿como lo sabes? -- Pregunte Sorprendido.
- Pues porque el hijo de puta no se corta en decírmelo.
Le cogí ambas mejillas con las manos, y con un tono relajante le dije:
- Quiero que dejes de llorar ahora mismo. Sube y retócate el maquillaje te voy a llevar a cenar por ahí.
Silvia tratado de secarse las lagrimas subió a su habitación, yo también subí y entre en mi habitación y me puse ropa acorde a ella para poder ...
... salir juntos.
Al salir de mi habitación nos cruzamos en el descansillo justo antes de bajar las escaleras y sonriendo Silvia enebro su brazo en el mio y salimos a la calle.
Aquella noche la lleve a su restaurante favorito, un lugar de habiente cálido con ornamentación antigua. Después conduje mi coche hasta. La sala de baile que a ella tanto le gustaba. Donde le entregue un gran ramo de flores con una deliciosa fragancia.
De vuelta en casa, le deje entrar a ella primero. Tras de mi cerré la perta de la calle. Silvia se dio la vuelta oliendo su ramo de flores.
- Lo he pasado muy bien esta noche.
- Pues Mami todavía no has visto lo mejor.
Me acerque a ella , como si estuviera danzando.
- ¿que haces? ¿estas tonto? -- Dijo riéndose
La agarre de los brazos y comencé a bailar con ella en el salón sin música. A Silvia se le dibujo una sonrisa en la cara una sonrisa que iluminaba toda la casa.
Nuestras caras separadas por una distancia a la que nos podíamos oler el aliento y podíamos casi oír como sonaban nuestros corazones.
- Eres un encanto. -- Me dijo Silvia.
- ¡Mami!
- ¿Que quieres cariño?
- Voy a follarte
- Ojala pudiéramos, estoy muy caliente.
Mientras bailábamos me ceñí a a ella hasta el punto de que no pudiera pasa aire entre los dos
La gire apoyándole las manos sobre la mesa metiendo las manos bajo el vestido y le baje las bragas.
- No puedes hacerme esto, soy tu ...
... madre.
Silvia tenia un culo similar al de Alicia era delgado y bonito
- De verdad hijo tienes que parar – Me dijo aunque no parecencia convencida del todo.
Mi polla entraba entre sus muslos, penetrando suavemente, su húmeda vagina
-- Cariño, No podemos hacer esto por favor dijo Silvia con un toso asustadizo.
No preste atención a sus palabras y seguí dándole poco a poco Silvia comenzó a relajarse. Mostrando su satisfacción con gemido y gritos.
Silvia me aparto de si misma y se giro mirándome de forma apasionada, dejo que su vestido cayera al suelo y se quito la ropa interior.
Arrodillándose frente a mi comenzó a chupármela de tal forma que apunto estuve de eyacular en su boca en un par de ocasiones.
Era increíble verla mirándome mientras me la chupaba.
Después de mucho tiempo me llego el clímax, mi semen comenzaba a desbordarse por la comisura de sus labios.
Se relamió recogiendo los restos y se lo fue tragando trago.
Pese a todo mi erección parecía no bajar. Y no podía dejarla así
La tumbe en el suelo abriéndole las piernas y le metí lentamente mi polla erecta, iniciando rítmicamente el baile acabábamos de empezar.
Su piel brillaba empapada de sudor y sus pecho bailaban al son que le marcaban mis embestidas No tarde en sentir el placer y querer eyacular.
Le saque la polla y comencé a verter ese jugo de amor sobre Silvia
….. Alicia espiaba desde lo alto de la escalera ………...
