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Sexo con madurasschedule 13 min lectura

Trabajo, ocio, desenfreno, infidelidad en Asia

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CARTUZ

Tocaba ponerse las pilas, nos habíamos quedado estancados y había que espabilarse, la única solución era mirar hacia un país concreto de Asia, que conocía muy bien, porque anteriormente ya habíamos hecho algo de forma esporádica. Había que hacer algo y por eso me adelanté yo, porque si aquí nos quejamos de la burocracia... llevo unos dieciocho años yendo todos los años, siempre para desconectar y hacer aquellos deportes que me gustan, desde bucear en lugares paradisíacos a explorar infinidad de islas despobladas, pasando por hacer paracaidismo.


Lo primero que hice fue ponerme en comunicación con Kamnan un hombre de un poco más de 60 años que tenía un hotel con más años que Matusalén, pero eso sí, limpísimo, donde se comía de cine y el trato era único. Con él hice amistad y nos hicimos favores mutuos. Me dijo que alucinaría como había modernizado todo. Fui el primero en llegar, mi equipo llegaría unos días después. Y alucine cuando llegue. El hotel era prácticamente nuevo y con todo tipo de detalles. Pero lo mejor era que en el lado izquierdo habían construido 32 villas de madera que eran una pasada. Viendo el mar en primera línea de playa, aguas cristalinas, arenas blancas y un intenso color turquesa y no muy lejos de ahí, a muy poca distancia una catarata impresionante por su belleza.


Aunque la mejor época para visitar ese país generalmente se extiende desde noviembre hasta marzo, merece venir cuando sea. Personalmente, tuve que estar en la capital durante tres días ...


... completos con el objetivo principal de realizar todos los trámites administrativos necesarios para los intereses que me llevaron ahí. Durante ese tiempo, pude experimentar de primera mano una realidad que, aunque no resulta sorprendente, sí resulta abrumadora: la famosa expresión de que "las cosas de palacio van despacio" se cumple a rajatabla en este país. La burocracia y los procedimientos administrativos parecen ser procesos largos, lentos y, en ocasiones, complicados, lo que puede resultar frustrante para quienes no están acostumbrados a ese ritmo. Sin embargo, también es una oportunidad para tomárselo con calma, entender mejor la cultura y las particularidades del sistema local, que en su esencia reflejan un ritmo de trabajo diferente al que quizás estamos acostumbrados en España. En definitiva, aunque la visita oficial para trámites fue breve, la espera iba a ser muy larga por lo que me comentaron los abogados que tramitarían todo. Paciencia y perseverancia que se requieren para navegar por el entramado administrativo de esta nación.


Qué mejor sitio que al que iba siempre desde la primera vez que fui a ese país. Playa, senderismo, buceo... todo aquello que me fascina. Mi amigo Kamnan y su esposa Hansa, bastante más joven que él, me trataban a cuerpo de rey, como si fuera un familiar al que llevaban mucho tiempo sin ver. Esta vez con ellos estaba Lamai la cuñada de Kamnan y hermana de Hansa. Se había quedado viuda, treinta y pocos años, delgada, de cara preciosa y con ...


... cara de rasgos muy juveniles, dulce y de apariencia tierna y delicada, 1.62, pecho pequeño, culito pequeño, con una forma muy bonita y de apariencia delicada. Siempre me gustó, pero siempre fui muy respetuoso y seguiría siéndolo.


Tenía cuatro barcos pequeños para hacer excursiones con los extranjeros que se hospedaban con ellos. Siempre utilizaban solo tres y dejaban el cuándo para urgencias o incidencias. Como no había mucho movimiento me dijo que me dejaba un barco y que fuese donde quisiera, lo único que me decía que tenía que indicarle dónde iba y dejarle cuando llegase las coordenadas por si me pasara algo. Varios días estuve yendo de buceo a distintas zonas que Kamnan me había indicado. Estuve varios días dedicándome a eso en exclusiva. Habían aparecido luces en algunas villas, lo que me indicaba que había llegado gente, pero no coincidíamos.


Una noche preparando los utensilios del día siguiente y por torpeza mía, pisé un arpón que no había visto estando descalzo. Tuvieron que darme varios puntos y estar en dique seco hasta que me dijese el médico. Fue cuando fui a ver el gimnasio que me había dicho que habían montado, ya que siempre le decía que tenía que montar uno que fuera perfecto. Kamnan siempre me contestaba lo mismo y en parte no le faltaba la razón...“Aquí la mayoría del turismo, vienen por el mar y el sexo, no nos engañemos, más por lo segundo que por lo primero”, aunque en esa zona en concreto y por problemas graves que sucedieron, la prostitución ...


... prácticamente había desaparecido. Pero había montado un gimnasio que no desmerece de ninguno de los que había visto en otros lugares.


Estaba en mi hamaca y vi varias parejas de distintas nacionalidades, pero había varias que eran españolas. De momento me llamaron la atención dos mujeres, que preguntando a Kamnan una era española y la otra no, da igual el país. La que no era española, la veía hacer ejercicio intensivo. Su cara era bastante normal, no había mucho que destacar. Un máximo de 32 años. Gran melena y recogida en una coleta. Lo que sí me gustaba era su físico. 1.70, cuerpo musculoso y tonificado, complexión atlética. Piernas fuertes y largas, eran prominentes y bien robustas. Brazos con musculatura tonificada. Por cómo se veía haciendo sus ejercicios, se le notaba resistencia y agilidad. Sus piernas eran como muelles fuertes y resistentes, se veía cuando hacía saltos y movimientos rápidos. Su pareja le cronometraba todo. Él no estaba con la buena forma física de ella. Me gustaba su físico porque era típico de las tenistas.


La española que llamaré Marisol, 1.77, 40 años, cara muy bonita y boca sensual, 95-61-89, 56 kg, castaña, melena, ojos avellana. Culito exageradamente bonito y bien puesto. Le gustaba tomar el sol siempre que se podía y que no caiga una tormenta tropical. Se bañaba constantemente y cuando salía del agua era como una visión deslumbrante. Las dos mujeres no se parecían en nada, salvo que estaban para comérselas. Sin embargos eran maridos que me lo ...


... confirmó mi amigo, si tenían algo en común, no eran cornudos, pero como disfrutaban cuando alguien clavaba los ojos en sus mujeres, me indicaba que nos les importaría serlo.


La bella Lamai se me acercaba todas las mañanas a mi hamaca, mientras estaba con mi portátil, para cambiarme el vendaje del pie. Como siempre y como el resto de su familia me hablaban en inglés, los españoles que estaban próximos a mí, nos miraban y nos podían escuchar. Yo siempre estaba únicamente un bañador tipo bóxer y ella con un bañador o bikini normal que dejaban entrever un bonito cuerpo. Llevaban una aplicación en el móvil que les traducía al inglés lo que querían y siempre que me veían me soltaban un“Hello”muy escandaloso por los gestos. No quise sacarles de su error y decirles que era español. Me suena el móvil y mi interlocutor sólo hablaba en inglés, por lo que la conversación fue en ese idioma, eso los llevó a la pareja española a tener su conversación particular, cuando termine de hablar y me quede medio traspuesto, pensando en el contenido de la conversación que acababa de tener.


- No me digas que el inglesito no está bien.


- ¡VENGA JAIME! no empecemos...


- Marisol es que no me puedo creer que no te guste.


- Quién ha dicho que no me guste. Claro que me gusta esta cañón, pero no quiere decir que me abriría de piernas para él.


- ¿No te da curiosidad como tendrá el rabo?


- Que cortito que eres, está claro que tiene un rabazo. Luego que sepa utilizarlo o no, es otra ...


... cosa.


- Lo tuyo es preocupante, pareces frígida.


- Lo único que es preocupante es que mi marido quiera que otro me la meta y le ponga cachondo entregarme el día de nuestra luna de miel. Para regalarle en esta luna unos señores cuernos, eso es lo que es preocupante.


- Bueno mujer, es nuestra luna de miel, pero llevamos ya nueve años viviendo juntos.


Ella se reía diciéndole que nunca se imaginó que pudiera ser tan salido. Quería que fuese a cambiarse y ponerse el bikini amarillo o el pistacho, ella le decía que ni de coña. Por lo que deduje de su conversación, se los había comprado él. Llegó la hora de comer y Pedro que así se llamaba el marido de Marisol, se ofreció a ayudarme para ir al restaurante, le deje e insistió para que nos sentáramos juntos. Fue de lo más graciosos hablar por medio de esa aplicación y sobre todo los comentarios más que obscenos que le hacía Pedro a su mujer con supuestos que se le ocurrían. Como ella debajo de la mesa comiéndome la polla...


Pedro desde ese momento fue como si se convirtiera en un lazarillo. A la mañana siguiente sucedió algo inesperado. Estaba en la cama y me estaba tomando un té con hielo y leche de coco, que me había traído Lamai y no sé cómo, ni de qué manera, Lamai con una velocidad inusitada, se apoderó de mi polla, dándole largos lametazos hasta que en segundos me la levanto completamente. Ahora al llegar a su máxima expresión mi polla, se hacía excitante ver que sus pequeñas manitas no lograban sujetarla. La mamada era ...


... gloriosa y cuando estaba en lo mejor, apareció Pedro, que sin avisar entró, venía a buscarme para desayunar. Lamai igual que llegó se marchó como avergonzada o esa impresión me dio y Pedro se quedó petrificado mirándome la polla. Pidió disculpas y se fue.


Cuando salgo veo que me está esperando y su mujer se está arreglando, teníamos que esperarla en el desayunador. Pedro se ofrece a traerme lo que quiera y así lo hace. Luego llega su mujer con un vestido playero. Ella le pregunta a su marido que le pasa y él dice que nada, pero ella lo conoce y sabe que pasa algo. Le insiste seriamente...


- Luego te lo cuento que es de Charles y...


- Pedro no seas tonto, el “gili” este no se entera... Venga... ¿Que has liado? Porque las has liado seguro. Si es lo que pienso yo, con decirle que se ha equivocado la aplicación ya está.


- He entrado en su villa y le he pillado con Lamai que le estaba haciendo una felación.


- Es que no se puede entrar en los sitios sin más, que siempre te tomas muchas confianzas. Te crees que sois amigos de toda la vida. Claro estarás muerto de vergüenza.


- Lo que estoy es alucinado.


- ¿Por qué?


- Porque no es normal es como si tuviera una estaca gigante para clavársela a los vampiros. Claro este puto ingles se llevó lo suyo y lo de otros, que hijo puta, menudo mega pollón.


- Que exagerado...


- Te lo juro Marisol y sabes que cuando juro... En mi puta vida he visto algo igual.


- Tus sí que eres malo, no sé si será verdad, pero no ...


... puedo negarlo me has puesto cantarina. Pero tranqui... no quiere decir que acepte lo que tú quieres.


- Esta es nuestra oportunidad... estamos a nueve o diez mil kilómetros de nuestra casa, aquí no nos conoce nadie y a este tipo no lo vamos a volver a ver en nuestra puta vida.


Me tuve que aguantar en varios momentos no reírme y teniendo que poner cara de lerdo. Marisol aguantaba bien el tipo, pero su cara no era la de siempre. Su marido sin darse cuenta le había metido el gusanillo pervertidor. Nos fuimos a nuestras hamacas y cuando se quita el vestido, lleva un micro bikini, que le deja todo el culazo prácticamente a la vista, un pequeño trozo de tela que se tragan sus nalgas y por delante un micro triangulo. En la parte de arriba escasa tela para tapar sus tetas, porque lo único que tapaba eran sus pezones que se trasparentaban oscuros y los tenía completamente puntiagudos. Se notaba que antes de llegar ahí habían tomado bien el sol porque no se veían marcas de bikini, salvo un poco tono blanquecino en sus tetas.


Pedro se había venido arriba por la sorpresa del bikini de su mujer y la animaba a ponerme cachondo. A hacer que me empalmara para ver el bulto que se me formaba. A mitad de la mañana me tuve que ir al médico que me dijo que ya podía hacer vida normal, pero teniendo mucho cuidado. Regreso y pedro me pregunta que a que me dedico, le respondo que me he dedicado a ser masajista, pero le digo más o menos a lo que me dedicaba. Masajes había dado muchos, no mentía ...


... de sudor, entre la humedad ambiental y sus esfuerzos no lo podía evitar, sudábamos los dos. No se ellos, pero perdí la cuenta de los azotes que le había dado. Mando a Jaime por un frasco de aceite que he dejado en una estantería en concreto. Una vez lo trae me lo quiere dar y le digo que no, que le ponga un poco en el culito a su mujer, pero le aviso que muy poquito, que no se pase.


Le digo a Jaime que le meta los dedos en el coñito a su mujer y que me diga como esta. Con voz alucinada me dice que jamás la había visto así, que parecía un grifo abierto. Me acerco acaricio sus nalgas y están tan sensibles que noto sus escalofríos de placer. Introduzco un dedo en su culito y noto que el aceite que le puso su marido ha sido prácticamente nada. Quito mi dedo y coloco mi pola en la entrada de su culito, ella se tensa un poco y a Jaime los ojos se le iluminan de vicio. Según empiezo noto como se tensa, su marido se acerca a ella, le ofrece una mano que ella agarra y con la otra le acaricia, le caen unas lágrimas que pueden ser de placer, de susto o una mezcla de ambas.


Poco a poco voy logrando mi propósito, es más el susto que tenía por ver el tamaño que por el dolor. Sin prisas, sabiendo que hacer y al final su culito tenía toda mi polla dentro. Se nota como cada vez se está poniendo más cachonda y llega un momento que suelta la mano de su marido y la lleva a su coñito para tocárselo mientras empiezo a embestir mi polla dentro de su culito. Nos corrimos los dos a la vez y esta vez sí fue como decía su marido, escandalosa a nivel superior. Me fui a asear y pude escuchar como ella no le confesaba que yo era español pero lo que le decía a su marido cuando él le decía que le había hecho muy feliz, ella le decía que la próxima me tendría que comer la polla. La cara de él no era para dar saltos de alegría.

#CARTUZ